Salud

Cómo manejar la frustración

Lunes, 18 Enero 2016 - 10:27am

La esperanza, eso que dicen ser lo último que se pierde y que los griegos dejaron en el fondo de la caja de Pandora para evitar que nos lanzáramos por un balcón, es un sentimiento sublime y elevado, el cual ciertamente nos sirve de estímulo para avanzar.

No obstante su incuestionable poder motivador y la fuerza que debemos darle para que se mantenga viva, poco o nada lograremos deseando milagros o cambios que estén desconectados de la estricta y áspera realidad.

Por otra parte la frustración, un fantasma que a primera vista luce detestable y que a tantos les genera desánimo o ansiedad, puede tener en el fondo un sentido de aprendizaje y fortalecimiento de la personalidad. Eso sí, siempre y cuando nos empeñemos en manejarla de la mejor manera.

Si nuestros padres no nos hubieran frustrado cuando les pedíamos algo que no podían darnos, ¿cómo seríamos? La respuesta está en cada uno, pero lo más probable es que no tendríamos ninguna capacidad para tolerar rechazos, superar obstáculos o aceptar límites. Seríamos, por decirlo de algún modo, algo más tontos e irresponsables de lo que ya somos.

Entonces, si me pides un corolario para este artículo, tendría que quedarme con el siguiente:

Pon tus anhelos en lo que de verdad pueda darse. Esto excluye desde luego, pedir peras al olmo, alas a los elefantes y sensatez a los desquiciados. Y luego, prepárate para la frustración.

Tal vez no se cumplan todos tus deseos… ¿y qué? Una vida activa y saludable siempre tiene sus caídas. Si no te pones a berrear como los niños malcriados, posiblemente encuentres la forma de rodear la barrera y alcanzar tus metas.

 

César Landaeta - Revista dominical / LD
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